Por: Jonathan Monestel @miniaturesbymonestel
El Despertar de una Pasión
Todo gran proyecto tiene una evolución, y el mío comenzó mucho antes de lo que mis pinturas sugieren. Mi interés por la impresión 3D nació en 2019, cuando adquirí mi primera impresora de filamento. Durante años exploré las posibilidades de esa tecnología, pero siempre sentí que faltaba algo para alcanzar la meta que realmente me apasionaba: las miniaturas de alta precisión.Fue en mayo de 2025 cuando finalmente di el salto a la pintura en impresión 3D de resina. Este cambio no fue solo una actualización de equipo, sino una curva de aprendizaje totalmente nueva. Tuve que aprender desde cero sobre el manejo y cuidado especial que requiere la resina, los procesos de limpieza profunda con alcohol isopropílico y detergentes, y las medidas de seguridad necesarias. Esta transición fue el empuje que necesitaba; la capacidad de capturar detalles diminutos me permitió imprimir mis propias piezas con una calidad casi profesional, dándome el lienzo perfecto para empezar mi viaje en la pintura.
2025, mi primera mini: Sebastian Highway.
Clase impartida por Franklin Astorga.
La Filosofía del "Pintado con Propósito"
A pesar de la fascinación por la tecnología de impresión, mi enfoque principal ha sido la pintura. He decidido que cada pieza que sale de mi impresora debe tener un propósito didáctico. No pinto por volumen, sino por conocimiento.
Me he concentrado en dominar los fundamentos: aprender a elegir y usar el pincel correcto para cada trazo y entender qué pinturas ofrecen la mejor pigmentación para cada efecto. Mis sesiones de práctica se centran en desafíos específicos:
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Texturas de Piel: Desde la calidez humana hasta la frialdad de criaturas místicas.
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El Desafío del Cabello: Lograr profundidad mediante capas y luces.
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Los ojos: Ese punto crítico de luz en el ojo que define la personalidad de la mini.
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Escalabilidad: Trabajar piezas de diferentes tamaños, entendiendo que cada escala exige una técnica distinta.

2025 – The Ghost Rider.
Práctica de tela, OSL y fuegos.
El Salto de Fe: El Aerógrafo
Uno de los puntos de inflexión más importantes en este hobby fue mi relación con el aerógrafo. Durante mucho tiempo me rehusé a utilizarlo; sentía que "no estaba listo" o que era una herramienta demasiado avanzada para mi nivel actual. Prefería quedarme en la zona de confort del pincel.
Sin embargo, tras la insistencia y la presión constante de Franklin Astorga, finalmente cedí y compré uno. Mirando atrás, creo que lamento no haberlo hecho antes. Aunque todavía no lo domino como quiero y sigo en la etapa de aprendizaje, la diferencia en la calidad de los acabados, las transiciones de color y las capas base es simplemente increíble. Ha pasado de ser una herramienta intimidante a un aliado indispensable que me ayuda a elevar el nivel de mis piezas significativamente.

2026 Mi aero más nuevo, Gaahleri Aventus.
Pieza de calidad y aliado en mis minis.
Mis Mundos Favoritos: Dragones, Demonios y Más
Mi motivación se alimenta de los temas que amo. Mi jerarquía de intereses guía mis proyectos de impresión:
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Dragones: La máxima prueba de técnica en escamas y membranas de las alas.
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Demonios: El espacio perfecto para experimentar con contrastes agresivos y colores vibrantes.
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Cine y Videojuegos: La satisfacción de materializar objetos que me encantan en mi propio escritorio.
2025 Lysandra, The bifurcated Seraph
Angel y demonio se unen para un diorama espectacular.
La Mentoría y el Valor de la Comunidad
Nadie llega lejos solo. Franklin Astorga ha sido la pieza clave en este rompecabezas, no solo por venderme los materiales, sino por enseñarme a usarlos y, más importante aún, por empujarme a salir de mi zona de confort (como sucedió con el aerógrafo).
Además, el excelente nivel de las personas avanzadas y no tan avanzadas en mi grupo de pintura es mi mayor fuente de inspiración. Ver lo que ellos logran no me desanima, sino que me hace querer mejorar mi propio nivel cada día más.
El Camino por Recorrer: Errores y Futuro
Siendo honesto, paso mucho tiempo arreglando errores. Una pincelada mal colocada o una mezcla mal calculada son constantes en mi mesa de trabajo. Pero he aprendido que, en este hobby, el borrador es la pintura misma.
Tengo muchos puntos débiles aún, pero sigo intentándolo con la firme convicción de alcanzar un excelente nivel en un futuro medio. Mi proceso es lento, pero cada error corregido es una lección aprendida.
Lecciones Aprendidas: Más allá del Pincel
Tras meses de práctica intensa, caídas y aciertos, he condensado mi experiencia en estas lecciones fundamentales para cualquiera que decida emprender este viaje:
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La técnica se construye sobre el error: No vea una miniatura "arruinada" como un fracaso, sino como una hoja de práctica. La resina y la pintura son nobles; casi todo se puede corregir.
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La herramienta adecuada hace la diferencia: Invertir en buen equipo (como ese aerógrafo al que tanto me resistí) no es un lujo, es una forma de facilitar tu propio aprendizaje.
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El nivel de los demás es inspiración, no comparación: Mirar a los maestros del grupo debe servir para entender qué es posible lograr, no para sentir que nuestro trabajo no vale. Cada pincelada cuenta.
Unas palabras para ti: Si yo pude, tú también
Si estás leyendo esto y sientes que "no tienes el nivel" o que tus manos no son lo suficientemente firmes, quiero decirte algo con total sinceridad: se puede y lo vas a lograr.
El talento no es un don mágico con el que se nace; es el resultado de la paciencia para esperar a que la pintura seque, la constancia para sentarte a pintar aunque estés cansado y, sobre todo, de mucha, mucha práctica. No te compares con quien lleva diez años en esto; compárate con tu versión de ayer.
Cada vez que sientas frustración frente a un modelo complejo, recuerda las palabras que mi mentor y amigo Franklin Astorga siempre me repite y que hoy te heredo a ti:
"Confíe en el proceso".
Disfruta el camino, celebra tus pequeñas victorias y nunca dejes de pintar. El nivel que sueñas está a solo unos cientos de horas de práctica de distancia.

2025 Davy Jones
Clase impartida por Franklin Astorga